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Hiatus

I just realised it has been almost three months since I put anything new in this website. Excuses? A lot actually. I’d rather not bore (or entertain) you with them, but it can be summed up with an I’m pretty busy lately explanation.

The latest pictures are from before our Hong Kong travel, which of course feels so far away at this point. Instead of writing the usual long report I decided to write even more, a sort of minibook, aided by the notes I took during the travel. But more urgent tasks have irrupted and make me delay this. I can’t say when I’m going to finish it, but I hope it’s before the end of this year :-)

We also went to Bath again, where we took the opportunity to wander and get lost in the green hills surrounding the city and the path which goes along the channel as well. Very healthy, and almost justifies the visit to Sally Bunn’s and the Spa. And the fab ice cream, and …

On music, there’s not much to speak about. I am quite slow for composing and need time for getting into the zone, so there are not new songs in the queue. But I have been practising with the guitar and all that. Still lots to improve. I’ve also played a bit more with Renoise, but I still haven’t got totally used to its interface – I think I am too used to Impulse Tracker’s!

We also went to some live sessions at 93 feet east past Thursday, where Ochre was presenting some of his new songs. It sounded very robust, in fact I thought the whole air conditioning system was going to fall in pieces with the vibrations of the bass. Of the other acts we saw, Reverbaphone were the ones I liked more. Something very Sigur Ros was in the air, which materialised when the guy on the right picked a bow and began playing the guitar as if it was a violin. A band to keep an eye on.

I think I’ll try to upload some pics so that the section doesn’t look that dead.

And now, back to my things to do :)

El disco de la risa

La historia de este disco es curiosa. Había oido hablar de El disco de la risa en repetidas ocasiones, a personas mayores. Cuando alguien se reía durante mucho rato, enseguida decían “Parece el disco de la risa”. Pero no le daba la menor importancia.

El otro día me acordé de lo de Parece el disco de la risa y me dije que esta vez me enteraría de qué era. Un poco de google por aquí y de p2p’ing por allí y misterio resuelto.

Al parecer, cuando empezó a popularizarse el tocadiscos, y como nada estaba inventado aún, la gente se atrevía a grabar cosas que hoy en día no pasarían de proyecto por no tener pinta en absoluto comercializable . Así que entre discos con discursos de presidentes, cantos de pájaros y demás, se editó este que parece ser además el primer “disco de la risa”.

Consonante con la época de edición, es el formato: un disco de 78 rpm. ¡Sí! Antes que los 33 y 45, existían los de 78rpm, que además no eran de vinilo, sino cerámicos (de pasta, que les llamaban). Eran mucho más delicados, aparte de pesados, y se rayaban con más facilidad.

Las batallitas cuentan que no sólo se ponía el disco en los guateques, fiestas y otras reuniones sociales como parte imprescindible de la velada, sino que incluso se dedicaba el disco en las emisoras de radio. ¿Alguien imagina escuchar tres minutos de risa en una radio de onda media? Cosas inimaginables hoy en día.

Detalles técnicos aparte, el disco es absolutamente hilarante. ¡Me resulta imposible oirlo sin aguantar la risa!

Y si no me creéis, poneos a prueba

Esperando al que llama dos veces

Las elecciones en España están al caer, y aquí sin recibir ni tarjetita del censo electoral, ni papeletas de voto ni nada. Lo único, un folleto con una gran Z detrás que me hizo bastante gracia.

A mr.doob le enviaron uno más guay aún, que ponía CATALUNYA bien grande. Me dio envidia y todo, a ver cuándo los partidos valencianos se atreven a hacer algo así (espera… ¿pero hay algún partido valenciano? ¡jaaaa!)

Por otra parte, y para establecer una más que odiosa comparación que os haga tiraros de los pelos, me permito dar constancia de que las elecciones al Ayuntamiento de Londres son el 4 de mayo, y ya he recibido la tarjetita del censo y el primer folletín publicitario (hace un par de semanas). Que lo mejor de todo es que lo firma un tal KIT, así en mayúsculas. Efectivamente, la primera idea que viene a la cabeza tiene que ver con una serie de televisión que incluía un coche extraordinario y un cantante metido a actor como protagonistas, y por supuesto, no aporta mucha credibilidad…

La grúa, a lo grande

Acaban de llevarse un Mini mal aparcado en mi calle. Lo gracioso es que como normalmente voy a mi rollo, no me había fijado hasta entonces en el método que usa aquí la grua para ejecutar sus pérfidas sentencias; nada de arrastres: han levantado el coche entero con una especie de grúa-garfio y lo han colocado en la plataforma del camión. El mini era una cosa insignificante, posado en la susodicha, a la cual le sobraban montones de espacio y tiene pinta de ser capaz de llevarse hasta uno de esos tremendos Chelsea Tractors y no te digo que una limousina cortita también.

El Mini, iluso, ha empezado a hacer sonar la alarma, como si pudiera evitar que se lo llevaran. Ya no hay frenos de mano que valgan… ¡la grúa se te puede llevar de cualquier manera!

¡Menos mal que no tengo coche!